Cuando iniciamos a ejercer como docentes dentro de un aula educativa, ocurren situaciones que quizás no teníamos consideradas, pues ¡no todo se nos enseña en las universidades! La práctica es muy importante y eso nos permite aprender mucho, pues nos ayuda a darnos cuenta que cada salón es un mundo diferente. Por ejemplo, en un grupo puedes tener a estudiantes muy participativos que permiten llevar un buen ritmo de clase, pero por alguna razón “misteriosa” en otro grupo puede ser totalmente lo contrario, donde los estudiantes se rehúsan a participar y tu clase no termina como la planeaste.
Como docentes, nuestra única función no es solamente enseñar diversos temas en clase, sino que nuestra labor va más allá de eso, pues es importante tener en cuenta que en el aula, existe una gran diversidad de aprendizajes, por ejemplo, algunos estudiantes aprenden mejor de manera visual, otros de manera kinestésica, o bien, algunos de nuestros estudiantes requieren de una atención personalizada. Por ello, es importante que la planta docente tenga una formación continua, donde adquiera herramientas de enseñanza que puedan ser aptas para sus estudiantes y así generar aprendizajes significativos.
¿Por qué es importante capacitarse como docente?
Hay que tener muy presente que uno nunca deja de aprender y al vivir en un mundo globalizado, de cierta manera se nos exige conocer lo que hay, para innovar. La formación docente es fundamental por diversas razones que impactan de manera directa tanto en el desarrollo profesional de los educadores como en la calidad del aprendizaje de los estudiantes. Siguiendo a Nieva y Martínez (2016) mencionan que “La formación docente es fundamental para la transformación de la sociedad que valora el desarrollo humano y los proyectos de vida de las personas en las que los diferentes procesos pedagógicos se convierten en una búsqueda permanente del ser y deber ser de la cultura de los sujetos de desarrollo.” Asimismo, la UNESCO (s.f) señalaque “Los docentes bien formados, apoyados y valorados son esenciales para garantizar una educación de calidad para todos y lograr la consecución de los objetivos educativos de la Agenda 2030.”
Recordemos que el aula es un mundo de ideas, personalidades y aprendizajes. Por ende, la formación docente es fundamental para crear cambios significativos, ésta debe ser continua y permanente para que los docentes sean verdaderos transformadores de la sociedad.
¿Qué beneficios tiene la formación docente?
Entre sus beneficios se destacan los siguientes:
- Mejora la calidad educativa
- Proporciona herramientas prácticas para implementar en el aula
- Favorece el intercambio y aprendizaje cooperativo entre docentes
- Incrementa el compromiso y disminuye la rotación laboral de docentes
- Se promueve el trabajo colaborativo con otros docentes para alcanzar objetivos de aprendizaje integrativo
- Se gestionan herramientas y conocimientos para diseñar clases más innovadoras
Con lo anterior, la formación docente a través de capacitaciones continuas es fundamental para garantizar una educación de calidad, ya que permite a los docentes actualizar sus conocimientos, fortalecer sus habilidades pedagógicas y adaptarse a los cambios y desafíos del contexto educativo actual. Por ello, te invitamos a conocer nuestros cursos que ofrecemos, los cuales te ayudarán a ampliar más tu conocimiento y práctica educativa.
Referencias:
Nieva, C. J. y Martínez C. O. (2016). Una nueva mirada sobre la formación docente. Revista Universidad y Sociedad, vol 8 (4).
UNESCO (s.f). Docentes.

