Las adaptaciones curriculares como salvavidas de la inclusión educativa 

La importancia de las adaptaciones curriculares radica en su capacidad para promover la igualdad de oportunidades educativas, pues al realizar los ajustes pertinentes al currículo, se brinda la posibilidad de que el estudiante desarrolle su potencial máximo y alcance los objetivos de aprendizaje esperados. De acuerdo con Dabdud y Pineda (2015), señalan que una vez que los docentes se encuentren frente a un estudiante con NEE, se hallan frente al deber cívico y humano de aplicar las adaptaciones curriculares que le permitan realizar un apropiado proceso de aprendizaje y que además propicien su realización como individuo y ser humano. Parte de una sociedad que lo valora, lo respeta y toma en cuenta sus necesidades, sin hacer diferencias que conlleven a la discriminación. 

Tienen gran relevancia en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes, las cuales pretenden facilitar y lograr los conocimientos esperados. En el mismo orden de ideas, Galve y Trallero (2002) mencionan que las adaptaciones curriculares son el instrumento fundamental para conseguir la individualización de la enseñanza, ya que son modificaciones que se realizan en la programación curricular común para entender las diferencias individuales del alumnado, donde estas medidas flexibles del currículo escolar orientan a posibilitar en los estudiantes beneficiarse de la enseñanza. Mientras que Ademir et al (2016) las definen como aquellos cambios que el docente introduce en su habitual práctica para adecuar la enseñanza según las características de aprendizaje que tengan sus estudiantes

De la misma manera, Zabalza (2003), define las adaptaciones curriculares como un conjunto estructurado de elementos (actividades, metodología, contenidos,objetivos,

recursos, organización, etc.), organizado y formalizado, que busca la mejor preparación y formación del alumnado que participa.

Asimismo, Fernández (2006) citado por Corredor (2016), menciona que las

adecuaciones curriculares son el proceso que parte de las finalidades educativas y propone un proyecto curricular ajustado a las necesidades de los estudiantes, mientras que Fergueson y Jeanchild (1999), añaden que estas implican el conocimiento de los estudiantes, de sus fortalezas y necesidades para poder implementar un currículo inclusivo, donde en primer lugar debe tomarse en cuenta que cada grupo de estudiantes es diverso y heterogéneo para establecer el uso de materiales, diseño curricular, lugar de enseñanza, etc.

Para el proceso de una adecuación curricular, (Heredero, 2007) propone 6 fases para llevarlas a cabo y se observan en la siguiente figura:

Fuente: Elaboración propia con datos de Heredero (2007)

A manera de conclusión, las adaptaciones curriculares son fundamentales para garantizar una educación inclusiva y equitativa, ya que permiten responder a la diversidad de necesidades, ritmos y estilos de aprendizaje de los estudiantes. Su importancia radica en que favorecen la igualdad de oportunidades, evitando la exclusión y promoviendo la participación activa de todos en el proceso educativo. Asimismo, no solo benefician a quienes presentan necesidades específicas, sino que enriquecen el ambiente educativo en su conjunto, haciendo de la enseñanza un proceso más flexible, justo y centrado en el estudiante.

Referencias: 

Dabdub, M. M., y Pineda, C. A. (2015). La atención de las necesidades educativas especiales y la labor docente en la escuela primaria. Revista Costarricense de Psicología, 34(1),41-55.

Galve, J. L. , y Trallero, M., (2002). Adaptaciones curriculares. Guía para profesores tutores de educación primaria y educación especial. España: CEPE. 

Heredero, E. S. (2007). Las adaptaciones curriculares de pequeño porte o no significativas en el contexto brasileño. Revista Ibero-Americana de Estudios de em educação. Vol. 2 (2). 

Zabalza, M. A., (2003). Competencias docentes del profesorado universitario.

Calidad y desarrollo profesional. Madrid. Narcea