Regularmente escuchamos el término calidad educativa, pero ¿Realmente entendemos su significado?
Desde hace algunas décadas, este término se ha estado mencionando constantemente en los programas y reformas educativas. Su objetivo se enfoca en producir aprendizajes significativos en todos los estudiantes, donde las escuelas y docentes se convierten en algunos de los protagonistas.
Según el INEE (2018), la calidad educativa son las competencias y conocimientos necesarios para asegurar el reconocimiento y respeto a todos los derechos humanos. Por otro lado, la SEP (2024) menciona que la calidad educativa es el mejoramiento constante y logro académico por parte de los estudiantes.
Sin embargo, sería un error si solo nos enfocamos en el proceso de aprendizaje, pues la calidad educativa va más allá. Es decir, engloba considerables factores para lograr su objetivo y te comentamos algunos a continuación:
- Gasto público en educación: El presupuesto destinado a la educación es vital para el sector educativo, pues es una inversión estratégica que construye una sociedad más justa, competitiva y sobre todo, desarrollada.
- Infraestructura adecuada: Nos referimos a las aulas, laboratorios, construcción de la escuela, servicios básicos, etc.
- Pertinencia y actualización del currículo: Es importante que el currículo se actualice considerablemente, así como presentar temas actuales y relevantes para la población estudiantil. Asimismo, es fundamental que para su diseño, se consideren a profesionistas del área educativa.
Por otro lado y siguiendo a La Cueva (2007), señala que para determinar una calidad educativa es importante considerar lo siguiente:
- Número de estudiantes por aula
- Conocimientos y formación del docente
- Atención y trato al docente
- Ambiente social de la escuela
- Participación de los estudiantes, padres, madres y/o tutores
- Calidad pedagógica de las actividades
Para evaluar la calidad educativa en México, se han realizado diversas pruebas tanto nacionales como internacionales. Por ejemplo, las que más han dado de qué hablar, son las pruebas PISA, que evalúa tres áreas de suma importancia para los estudiantes: Las matemáticas, ciencia y lectura.
Sin embargo, México no ha sido conocido por sus buenos puntajes, pues con el paso de los años, se ha observado menor puntaje en dichas áreas (ver tabla 1).
Tabla 1: Resultados pruebas PISA (2015, 2018 y 2022)

Como se puede observar, en 2022 los resultados de las pruebas PISA disminuyeron y esto se asocia a la pandemia del COVID-19 que llegó de manera sorpresiva. Por ello, resulta importante tener en cuenta la brecha de aprendizaje para retomar aprendizajes vitales que se omitieron durante el periodo de la pandemia.
Es importante tener en cuenta que a lo largo del tiempo, a los docentes se les ha “exigido” generar una calidad educativa en las aulas, sin embargo, es importante reflexionar sobre todo aquello que se necesita para producirla. Es decir, no toda la responsabilidad recae en el docente.
Por último, es importante mencionar que, una educación de calidad permite a los estudiantes desarrollar sus capacidades, enfrentar los retos del entorno y contribuir de manera responsable al progreso social, pero ésta se logrará siempre y cuando se trabaje colectivamente en el sector educativo.
Referencias:
- Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE). (2018). Qué es la calidad educativa.
- La Cueva, A. (2007). Determinación de la calidad de la educación: buscando alternativas.
- Secretaría de Educación Pública (SEP). (2024). El Proceso de Mejora Continua Orientaciones para las escuelas de Educación Básica.

